Comisario WhatsApp, Pueblo Twitter…

Hace algunas semanas surgieron en las redes dos noticias muy interesante, y que nos hacen pensar en los requerimientos futuros de nuestros sistemas de comunicaciones…

El primero es el caso de un Comisario en Rio Grande, Tierra del Fuego, que está utilizando WhatsApp (una aplicación de mensajería instantánea con más de 900 millones de usuarios) para facilitar su trabajo.  El Comisario Marcelo Guerrero creó y administra seis grupos de WhatsApp, cada uno con los vecinos de los barrios bajo su jurisdicción.  En estos grupos los vecinos pueden comunicarse y reportar hechos sospechosos o delitos, que van desde autos mal estacionados hasta personas o situaciones extrañas o sospechosas que merecen ser investigadas.  Según el comisario, la iniciativa no sólo bajó los delitos – ya llevan más de 100 días sin delitos – sino que también disminuyeron los problemas de convivencia entre los vecinos, como música alta o ingesta abusiva de alcohol.

El segundo caso se trata del pueblo de Jun, un municipio al sur de España a 3 km de Granada.  Allá están utilizando Twitter para gestionar comunicarse e informar a los vecinos de las tareas municipales relacionadas con el pueblo.  Los vecinos pueden pedir asistencia, realizar consultas o proponer sugerencias.  En el ayuntamiento, por otro lado, utilizan la plataforma para informar absolutamente todo: el trabajo del conductor de la barredora del pueblo, restricciones de tránsito, nuevas normas, cortes de luz, y varios otros usos.  Como se cuentan con varias cuentas de Twitter separadas (en algunos casos es por empleado), los ciudadanos de este pueden comunicarse directamente con los que les pueden ayudar – como el electricista o la policía, por ejemplo – y además pueden seguir de forma instantánea el avance y progreso de su municipio.  Y uno de los beneficios no esperados es que ¡ya no hay más colas en el ayuntamiento!

Ahora no me entiendas mal, no te estamos sugiriendo que pases todas tus comunicaciones críticas a Twitter o WhatsApp.  Pero tu sistema de comunicaciones críticas, y en particular tu sistema 9-1-1, deben ser capaces de poder adaptarse para acomodar estas nuevas tecnologías y plataformas cuando se hagan disponibles.  Es por esa razón que nuestra sugerencia es basarse en soluciones basadas en software abierto.  El software abierto suele contar con una gran comunidad de usuarios, desarrolladores y fabricantes, quiénes están constantemente implementando mejoras y nuevas funcionalidades que son compartidas con los demás usuarios.  La velocidad de desarrollo e implementación de nuevas tecnologías suele ser mucho más eficiente con software abierto que con plataformas propietarias, por el simple hecho que la cantidad de personas dedicadas a estas tecnologías es mucho más grande que en las empresas.  Eso hace que sea mucho más fácil implementar estas funciones en sistemas abiertos, lo que asegura que la inversión realizada dure, sea útil y esté actualizada y vigente por muchos más años.

Cuando estés considerando un sistema 9-1-1, hable con tu proveedor de soluciones sobre qué interfaces y tecnologías utilizan para asegurar que tu sistema crecerá en el futuro de acuerdo a las nuevas necesidades creadas por nuestra sociedad hyper-conectada.  Esto te dará la seguridad de tener una solución flexible para los próximos ‘WhatsApp’ o ‘Twitter’ que aparezcan.

Y por último, no dejes de leer las notas originales publicadas en el Clarín y La Nación sobre estos dos casos.

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